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OTRA MAS PPAL

 

Al ser llamados por el Señor como pareja responsable de nuestro equipo No 6 de Barranquilla, sentimos el temor de no ser merecedores de tal responsabilidad y de no poder cumplir a cabalidad con lo que ello significa. Pero ya no había nada que hacer sólo disponernos a aceptar su voluntad y emprender este camino llamado Pareja Responsable de Equipo, el cual ha sido inmensamente gratificante, desde recibir el apoyo de nuestro equipo para poder participar, hasta llegar a Corozal y que nos recibieran personas que nunca habíamos visto en la vida como si nos conociéramos de siempre con tanto cariño y entrega. El hilo conductor del EAPRE fue “No me habéis elegido vosotros a mí, sino que yo os he elegido a vosotros” y eso nos ayudó a entender por qué estábamos allí, para vivir una de las mejores experiencias de nuestras vidas, ya que pensábamos que íbamos a recibir charlas magistrales o puntos específicos 1, 2, 3 de cómo hacer algo, pero muy por el contrario fue llegar a un encuentro más que cercano, podemos decir intimo con el Señor. Desde que comenzamos nuestra vida conyugal nunca habíamos tenido la oportunidad de vivir una experiencia de este tipo. Reforzamos los conocimientos que teníamos con respecto al movimiento en general y a la realización de nuestras reuniones como equipo, además de acercarnos mucho más a nuestra vida espiritual, tanto que nunca habíamos participado de una adoración al Santísimo y nos preguntábamos y ahora ¿Qué haremos? Pero al llegar el momento, el Señor permite que todo fluya, que se sienta esa paz y tranquilidad, en resumidas cuentas nos permitió descansar en Él para que todo se diera conforme a su voluntad; también entendimos que todos nuestros esfuerzos en este nuevo andar, serán en vano si no caminamos de su mano, Él será quien nos dé el discernimiento y la sabiduría para hacer de nuestro equipo, uno que de ejemplo de servicio y entrega a pesar de su corto tiempo de acogido. El poder compartir con los Hogares Responsables de otros sectores también nos permitió generar ideas que nos llevaran al fortalecimiento y reanimación de nuestro equipo, ver como cada uno está comprometido con tantas responsabilidades sin verlo como una carga, sino más bien como la oportunidad de servir al Señor. Por último damos gracias a todas las personas que colocaron su máximo empeño y dedicación en la organización, recibimiento y despedida, para que este encuentro se volviera una experiencia inolvidable, que redundará en el crecimiento personal, conyugal, de equipo, de sector y de región en general. Gracias por ayudarnos a entender que Dios nunca nos va a colocar una carga que no seremos capaces de llevar.

Jhonatan y Maria del Carmen Monterroza F. HRE –EQUIPO NO 6 SECTOR BARRANQUILLA

 

OTRA BARRANQUILLA